Cosas de un vago nauseabundo

Octubre 22, 2007

Ay que vago estoy, ya no escribo y leo cosas que no se pueden decir, no vaya a ser que venga alguien y me llame nazi. Por las mismas por leer el Corán sería musulmán o véase la gracia por leer la Biblia sería cristiano. Claro que la mayoría de los cristianos no la han leído y lo son, y los hay incluso creyentes. ¡Que cosas!

Pero me desvío, estoy huelguista sin motivo, vago, perro. Como nos gusta decir perro a los españoles, cojones. Para que luego digan que no nos une nada. Perros, ladrones, políticos, reyes, dictadores, republicas, guerras de fuera y sobretodo de dentro, el morbo, el regocijo en la mierda, bodas, asistiendo a entierros mientras hablamos del grano que nos ha salido en el culo, mentiras, canallas, soplapoyas… y Alonso. No nos olvidemos de Alonso, gracias a él ha vuelto a nuestro vocabulario eso de “Maldito perro ingles”. Lo confieso, hasta me excito un poco cuando la escucho. Parezco, ahora que lo vuelvo a releer, el anuncio de El País. ¡Ay si Polanco levantara la cabeza! He dicho Polanco no se vayan a confundir ustedes con esto de la lectura rápida, que no son Alonso y todo sea que se salgan por los nervios al ver fantasmas del pasado. Aunque a más de uno le gustaría, nuestro querido Mayor Oreja, quien bien que se vivió durante la dictadura venía a comentar esta semana en su libre y grande; tener un tío que durante aquella época fue director del Gabinete Técnico del Ministerio de Asuntos Exteriores (1962) y subsecretario del Ministerio de Información y Turismo (1971) – Marcelino Oreja Aguirre – facilita tener una visión de aquella España un poco deformada.

Me vuelvo a despistar, estoy ido, me desconcentro fácilmente, incluso por no hacer, ni veo cine. Nada. Y tengo unas cuantas pendientes, pero no me apetece ni ver. Estoy absorto, todas las noticias me parecen de poca chicha, que si Rajoy con el mensajito, el otro con el referéndum, el otro no me digas José Luís llámame… Que hastío de país, de medios de comunicación, de todo. He llegado a tal punto con la desgana que a la vez que leo el libro ese pecaminoso y me dejaría en muy mal lugar, me releo La nausea, para reconfortarme de que uno no esta tan loco cómo pueda parecer. A parte de las dos lecturas estoy con dos discos que me tienen ensimismado. PJ Harvey con White Chalk y por otro lado Radiohead con In Rainbows. Ya ven, maldito necio dirán algunos, maldiciendo por un lado de todo lo que huela a inglés y por otro escuchando a esos herejes infames. Nadie es perfecto, pero entre Marisol y Polly Jean, elijo a la huesuda británica, llámenme vendido si quieren.

Hablando de vendidos, la realeza española esta que trina por la filtración de la conversación de nuestro Juan Carlos con nuestra Espe. Vaya pareja. El monarca le susurro eso de:

Le he dicho a Rouco Varela que recen menos por mí y la monarquía y se ocupen más de la Conferencia Episcopal que controla a la Cope. Si la montaña no viene a Mahoma, Mahoma irá a la montaña.

No sé si por mi estado de alejamiento, retiro y dejadez pero, yo tengo una pregunta. ¿Desde cuándo el rey de España se nos ha convertido al Islam? Pues vaya faena le hace a la reina, otra vez cambiarse de religión.


En punto muerto

Junio 30, 2007

Dos días desconectado de todo y todos, dos días sin acercarme a un ordenador, sin usar Internet, sin leer ningún periódico, de ningún tipo y en todos los formatos existentes. No ver ningún telediario, noticia, solo el eco de que Rodrigo Rato vuelve por navidad, bueno por navidad exactamente no, pero se me entiende. Dos días sin tener la más mínima intriga o ganas de saber que pasaba en esa gran bola ahuevada que algunos intentan cuadrar. Nada de nada y la verdad dicho sea de paso me apetece enormemente seguir de este modo.

Leyendo en estos dos días un libro, estando sobre las nueve, hora de noticias, con los perros, bueno con los dos más grandes. Se quieren los cabrones, aunque algún día de los bocados y dentadas que se lanzan alguno, o ambos, se quedará sin parte de alguna oreja. Se llevan poco más de un año y aun son muy jóvenes. Cuando te lamen te dejan la cara llena de babas y uno de ellos cuando bebe sumerge toda la cabeza para refrescarse y ahí va él corriendo pareciendo una fuente andante hacía mi. Le digo su nombre serio para que no se lance pero aún así me ducha gratuitamente mientras el otro intenta morderle el rabo.

El ordenador termina acelerando el proceso de la vida, el ritmo de la vida. Las mejoras en vez de ayudar, terminan por hacer más rápida la consecución de las cosas y cómo ya lo tienes hecho haces otra cosa. Y cada vez más acelerado, antes lo que querías para hacer una cosa bien, ahora ya no te sirve porque quieres hacer dos en el mismo intervalo de tiempo. No me refiero solo al ordenador, a cualquier aspecto cotidiano de la vida. Nos auto-imponemos, influenciados por la sociedad, es decir por nosotros mismos, una aceleración constante hasta estallar y decir basta. O parar, detenerte, poner punto muerto a tu vida y desconectar de todo en cuanto te rodea.

Y para eso no es necesario ir a la playa de Benidorm, a las montañas de los Alpes o perderte en un pequeño pueblo de Italia. Para eso hace falta ganas. Veo el lector de blogs a rebosar, veo mails por todas partes, todos ellos de publicidad, claro está, y por supuesto no puede faltar la oferta del alargamiento de pene. Gracias, pero va a ser que no, me gustaría responderles.

Mientras escribo esto, escucho el largo “Hail to the thief” último disco de estudio de Radiohead, comprado hace tres días por siete miserables euros. En esa misma compra adquirí “El pintor de batallas” el último de Pérez-Reverte que no es de la saga Alatriste. Llevo unas cuarenta y cinco páginas leídas, tremendo. Me quedo con esto:

Qué curioso había dicho ella –entre cadáveres despojados y agonizantes, un guerrero remataba a culatazos a un enemigo caído semejante a un crustáceo, completamente cubierto con casco y armadura-, que casi todos los pintores interesantes de batallas sean anteriores al siglo XVII.

A partir de ahí nadie, excepto Goya, se atrevió a contemplar a un ser humano tocado de veras por la muerte, con sangre auténtica en vez de jarabe heroico en las venas; quienes pagaban sus cuadros desde la retaguardia lo consideraban poco práctico. Luego cómo relevo la fotografía. Tus fotos, Faulques. Y la de otros. Pero hasta eso perdió su honradez ¿Verdad? Mostrar el horror en primer plano ya es socialmente incorrecto. Hasta el niño que levantó las manos en la foto famosa del gueto de Varsovia le taparían hoy la cara, la mirada, para no incumplir las leyes sobre protección de menores. Además se acabó aquello de que sólo con esfuerzo puede obligarse a una cámara a mentir. Hoy, todas las fotos donde aparecen personas mienten o son sospechosas, tanto si llevan texto como si no lo llevan. Dejaron de ser un testimonio para formar parte de la escenografía que nos rodea. Cada cual puede elegir cómodamente la parcela de horror con la que decorar su vida conmoviéndose. ¿No crees? Qué lejos estamos, date cuenta, de aquellos antiguos retratos pintados, cuando el rostro humano tenía alrededor un silencio que reposaba la vista y despertaba la conciencia. Ahora, nuestra simpatía de oficio hacia toda clase de víctimas nos libera de responsabilidades. De remordimientos.


El veneno de la costumbre

Junio 11, 2007

Tendría, nueve, diez años todo lo más. Escuché los ladridos de dos perros, uno más agudo que el otro, pero los dos por el tono eran de raza pequeña, seguidamente me vino la voz de la ama de uno de los perros. Levanté la vista para ver que sucedía, llamaba a su chucho con insistencia y con cada llamada le añadía una mayor desazón, evidentemente no le hacía ni caso y corría, jugaba, saltaba, se divertía con su acompañante de diversión. Un perro callejero, demasiado para una perra refinada de clase alta aposentada en familia bien, aunque eso a ella le traía sin cuidado. Lástima que su amo no pensase lo mismo.

Su ama desesperada ya de llamarla se vio socorrida por su hijo que ya calzaba los treinta y tantos, para alejar a su linda perrita de ese can de malas pulgas sin peligri. Yo hasta ese momento veía desde bastante lejos la escena con mas gracia que otra cosa, si se observaba no podías diferenciar quien era la ama de quien. La señora de su perra o la perra de la señora. Pero como decía llegó su hijisimo, lanzando gritos secos, fuertes hacia la perra, requiriendo su presencia de inmediato. En un momento estaba al lado de su mascota, gritándole a viva voz, su compañero aquella tarde de paseo observaba como yo la escena pero él desde una posición más cercana.

Él hijisimo se fue encabronando cada vez más al soltar nuevos improperios, la cogió de un fuerte y rápido movimiento por la cabeza. La levantó hasta que sus ojos estaban a la misma altura, el animal empezaba a lanzar aullidos de dolor, mientras la madre le decía que no le hiciera daño. Él haciendo oídos sordos a las indicaciones de su progenitora y con un: “ahora se te van a quitar las ganas” la estampó diversas veces contra el suelo violentamente sin soltarla. En los primeros golpes se escuchaban los quejidos, luego desaparecieron, en todo ese momento el otro perro primero ladró para posteriormente salir corriendo como alma que llevaba al diablo. La madre de la bestia humana gritaba amargada y desconsolada: “déjala, que la vas a matar animal”. Tras más de una quincena de repeticiones la soltó, yaciendo la perra el suelo. La miró, me acuerdo perfectamente de los cinco segundos que estuvo absorto con sus ojos en su mascota que terminaba de golpear brutalmente, se agachó, la recogió, la acarició y se la llevó con él y su madre detrás preguntando como una desquiciada ignorante ¿Si estaba bien? ¿Si estaba bien?

¿Yo? Intenté gritar y no pude, intenté andar, correr hacía el agresor y no pude, intenté gritar luego de rabia y no pude, intenté llorar y no pude. Me paralice, era miedo, pánico de ver el ser humano en su estado natural por primera vez, o por lo menos desde la primera en la que tenía el suficiente, poco o mucho, conocimiento para aseverarme de lo estaba sucediendo.

Con el tiempo he ido entendiendo, después de conocer cosas peores realizadas a perros y a seres humanos, después de acostumbrarme, que aquel cabrón hijo de puta no sea mucho peor que el resto de los que le acompañamos en este saco lleno de agujeros. Solo resultó ser la primera vez, quizás ese es el fallo, el acostumbrarse.


Escribir por escribir

Junio 6, 2007

No son fechas para hablar de temas tediosos, por lo menos para un servidor. Prefiero dejarme el poco seso que me queda estos días en intentar terminar una carrera que da una nausea realmente acogedora, acogedora no por lo simpática sino por que te coge y ya no te suelta. Además ya están los políticos para cosas importantes, cómo la sexualidad de los Teletubbies o por otro si debe tener o no tener letra el himno nacional. Cuando digo himno nacional, me refiero al del de naciones de nacionalidades, no se me confundan ustedes en tan magno asunto.

En estas estamos, un ¿martes?, ¿miércoles?, no lo sé y no me apetece mover el ratón hacia la hora del ordenador, de buena mañana, bueno mentira, es ya la una y medía pasadas y digo venga Casshern que tienes al viejo Incertain1984 abandonado, eso es mentira, vaya no me digo a mi mismo Casshern, no estoy tan requemado, fíjense algunos en la doble acción de quemarse, aun tengo cierto aprecio por el nombre que me otorgaron mis padres con la bendición de un sacerdote. Después de tener dos días estresantes al máximo donde he dormido unas 8 horas en total, es justo tomarme la mañana libre ¿Y sobre que escribir? Pues la verdad no se me ocurre nada reseñable. Si, es raro que no hable lo de “la ETA”, que no hable de la última burrada de Aznar, por cierto ya sabemos porque se casó con Ana BOTELLA. Y demás asuntos pero como les comentaba el horno no esta para bollos, está para magdalenas bien blanditas ellas.

Así que les pasaré a hablar sobre cosas que a uno le gustan. La primera Deadwood, una grandiosa serie del viejo y lejano oeste de 1875, al más puro estilo “Sin perdón” o “Por un puñado de dólares”. Les recomiendo el uso de los famosos programas de P2P para poder ver las dos primeras temporadas. Hoy terminé de ver la segunda temporada, sencillamente insuperable. Gente sin escrúpulos que no les merece la pena contar para matar o ser matado. Guiones elaborados y una puesta en escena sin ningún reparo. Una sociedad que no es tan diferente a la actual, cambien caras, descripciones y obtendrán algo bastante familiar.

Por otro lado tenemos al amigo House donde en el último episodio de ayer, miren ahora me he acordado que hoy es miércoles, trataban de algo nuevamente interesante, ¿cómo puede vivir un médico después de errar en un diagnostico y de esta forma ocasionando la muerte del paciente? Aunque la serie va perdiendo poco a poco fuelle respecto a House, al personaje me refiero, gana con los otros personajes. Como a través de la personalidad de él afecta a los otros, como cambian su perspectiva respecto a temas de cualquier índole o sobre una conversación banal.

Les recomendaría alguna película pero todas las pocas que he visto son tan “buenas” que merece la pena no nombrarlas, alguna que otra incluso con un toque de lo más barroco que he visto en la pantalla. Por otro lado de música, Nine inch Nails me lleva desde hace dos semanas muy puesto y esta entrada ha tardado tanto en escribirse porque mucha gente da por saco… hay cosas que ni con sangre entran. Sean buenos y buenas.


Conociendo tu cuerpo II

Mayo 21, 2007

- ¿Quieres sentarte en la silla?

- No, gracias, puedo andar – Mientras de reojo miraba la recepcionista como se le abría la boca cuando me vio, pensé que chorreaba sangre y la mujer se quedo asustada.

- Es por aquí. Acuéstate aquí Casshern. – me recuesto en la camilla y veo a las Maripilis.

De cuarenta echadas para el medio siglo uno de ellas pese a su pelo rubio largo tintado, sus largas uñas y su capa de maquillaje en la cara, la otra no era del otro mundo pero por lo menos tenía cierto aprecio por su profesión, se recogió el pelo, tenía las uñas bien cortas y con su voz aparentaba tranquilidad, la rubia tenia voz de pito.

- ¿Estas cómodo así?

- Si – era mentira, quien coño esta cómodo con dos brechas en la cara, acostado en una mierda de camilla esperando a que lo cosan… pero el no, llevaría consigo más preguntas así que mentí como buena solución.

- Ahora te vamos a limpiar las heridas para cosértelas.

Solo pude decir un vale agudo al recibir el agua oxigenada en la barbilla, hubiera dicho puta pero en tales condiciones no era cuestión de dejar libres mis pensamientos

- ¿Estas bien? – ahora me preguntaba la voz de pito. Si, de puta madre coño, ¡no me ves como disfruto! Pensaba mientras afirmaba con la cabeza.

- Bueno ahora te vamos a coser… Juani (no se llama así) trae ese trozo de… – no sé que dijo – hazle un agujero y le tapamos todo menos donde vamos a coser, así será mejor.

- ¿tapar? – pregunté yo con voz acojonada.

- Si, tranquilo – y me vi en un tris con un trozo de algo verde semitransparente tapándome la cara.

- Estate quieto cariño – si yo intento estar quieto pero entre el daño que me haces y la mierda ésta que me está ahogando y me está entrando claustrofobia no es fácil coño. Mientras de la fuerza con que me cogía de la camilla, si llego a tener las manos libres soy capaz de quitarme la mierda de la gasa verde, casi me doblo la muñeca derecha.

- Juani no debo soltar ahora ¿verdad?

- Si, claro. Tu siempre con las tijeras apretadas hasta que pase todo el hilito.

- Vale, vale es que tengo miedo de hacerle daño.

Yo ahí pensé seriamente que la palmaba, que se acababa, que me iba de visita al diablo por culpa de Juani y la rubia voz de pito que de vez en cuando soltaba una risita nerviosa

- No quiero darle otro es que esta en muy mal sitio y no para de moverse – a estas alturas me costaba respirar porque cada vez que cogía aire, la puta gasa se me pegaba y estaba sudando otra vez como un cerdo.

- Así esta bien, cierra.

- Si ¿tú crees?

- Si… oye bonico ¿tú cicatrizas bien?

- Pues no me parto la cara todos los días pero creo que si, no lo sé.

- Que gracioso eres, tu así, la risa no la pierdas nunca – Cerré los ojos al ver que iban a coser la ceja mientras imaginaba su muerte por una mala cicatrización.

La ceja fue decente, incluso fue bueno, no usaron la gasa esa al comprobar como me ahogaba, claro que a la pregunta ¿Y ahora cierro así no? Pues mi corazón se asustó un poco.

- Bueno, ahora te curaremos los rasguños.

- Me gire el pie derecho, por eso caí.

- Solo tienes un rasguño – mientras me quitaba el calcetín.

Mi boca se abrió y pensé que estaba ante superwoman porque tenía rayos x en sus ojos, eso o que era gilipollas perdida.

- Te vamos a pinchar para el Tétano y también un nolotil para que no sientas el dolor.

- Vale, bien.

Luego posteriormente pasó la persona que me esperaba, le dijeron como debía de curarme y que no era nada… Nos dimos muchas gracias y muchos besitos – mentira – y me fui a mi casa, en cada paso que daba me dolía algo nuevo, estaba conociendo mi cuerpo.


Conociendo tu cuerpo I

Mayo 20, 2007

- Menuda hostia me he dado – dije mientras me daba la vuelta en el suelo y me sentaba.

- ¡Pero hombre! ¿Estas bien? Espera que voy avisar a ese de seguridad.

- ¡Tranquilo! ¡Tú tranquilo eh! sangras en la ceja y en la barbilla pero no es nada

- Si estoy tranquilo – le dije mientras le miraba como me cogía del brazo con fuerza – no tengo roto nada.

- Bien, bien. ¿señor tiene pañuelos? Voy a llamar para que venga la ambulancia y te lleve al centro de aquí.

Asentía con la cabeza al de seguridad, mientras por el rostro sentía la sangre caer hasta llegar a mis labios.

- ¿quieres sentarte en los escalones?

- Si

- Venga ven yo te cojo, deja, deja… – hijoputa si yo te dejo pensé pero me vas a desmontar.

- ¿Estás bien?

- Si, creo… – Al levantar la vista ya vi caras conocidas – ¿y las gafas?

- Ya viene hacía aquí la ambulancia – el de seguridad con testosterona alta otra vez – ¿Quieres sentarte en el banco, a la sombra?

- Vale, estaré mejor – a esas horas ya notaba la leve quemadura del pecho y la torcedura del tobillo que propicio la caída por las escaleras, unos doce escalones.

- Va, te cojo – otra vez el fuerte apretón en el brazo y estirada a posterior

- Suélteme – coño que me hacía más daño él que la propia leche que me había dado, hizo caso omiso a la orden.

- Mira está roto el cristal y la patilla doblada – era un compañero de clase – te las guardo en la mochila ¿vale?

- ¿alguien tiene agua? ¿pañuelos? – seis, ocho manos me limpiaban una y otra vez la sangre que salía.

- Ya esta aquí el coche, ahora te miran y te llevan para curarte.

- Me están esperando allí – indicando con la mano donde – Jacinto (no se llama así) tu que conoces el coche ves y díselo…

- Yo te acompaño

- Y yo

Y se fueron en busca del coche, mientras las ATS me examinaban, el segurata me decía tranquilo cada cinco segundos y de ello me puso nervioso. Había un bonito círculo de amigos, conocidos o mirones mirando como sangraba como un cerdo en el día de la matanza. Menos de cinco minutos pasaron para que estuviera en el centro de salud y como no podía ser de otra forma, muy, muy cuco es de construcción.

En la segunda entrega llegará lo mejor, cómo me cosieron, toda una experiencia digna de ser contada. Y recuerden, todo parecido con la realidad, es eso, realidad.


Pariendo o casi

Abril 30, 2007

Iba a escribir hoy sobre una maravillosa danza, la danza de la muerte en el agua, me serviría de metáfora para explicar una de esas cosas que tanto os gustan y a la vez tanto desalientan, también porque no decirlo tanto me pone escribir, pero… estoy pariendo, bueno exagero un poco, más estaré casi a la altura de nuestra querida Leti.

La causa es una tortícolis que me tiene noqueado todo el día, que para escribir estas pobres de literatura líneas me las veo y me las deseo con el mismo Caín y sus ovejas robadas. Así que añadir que sigo vivo, si bien no sé por cuanto y les dejo con unos minutos musicales. Cuídense y quiéranse que yo no lo hago.


Cat Power – He war

Radiohead – Talk show host


Viviendo el mineralismo

Febrero 25, 2007

Es una de las imágenes, sino la que más, que más se han visto, histórica, ofrecida por televisión española de la mano de Sánchez Dragó, el que ahora hace un opinativo – telediario de autor lo llaman – en TeleMadrid. Aquí tenéis el video por si algún despistado no sabe de lo que hablo.

Pues yo viví junto a renegado una experiencia que no tiene nada que envidiar a la anterior y además en nuestro favor no teníamos ni una gota de alcohol en nuestro organismo. Digamos, por si alguien por curiosidad que lo lee cursó la asignatura o peor aun la carrera que la contiene, allí nos encontrábamos los dos, esperando gracias a esos créditos terminar los malditos créditos de libre elección, así pues omito el nombre de asignatura y carrera.

Era la primera clase, albergábamos sanas y fuertes esperanzas de que dicha materia fuera amena y fácil. A los diez minutos lo segundo nos parecía díficil, lo primero era pura utopía, sé que lo que voy a narrar no es creíble, parece sacado de un guión malo de comedia de cuatro duros o una obra de teatro de chichi-nabo para reír y no pensar pero todo es cierto, no voy a exagerar, ni a dar pinceladas irónicas, simplemente pasaré a narrar lo acontecido, allá con vuestras conclusiones de cómo esta la educación.

La profesora apareció con una maleta, mediana, con ruedas, era nueva. Tras ponerla encima de la primera mesa, nos pidió que nos sentáramos en las primeras filas, éramos pocos y nos iba a repartir cosas, renegado y yo tuvimos que sentarnos en la primera fila. Tras una explicación de veinte segundos sobre un concepto, comenzó a sacar documentos y libros de la maleta roja, en ese momento renegado ya miraba raro, yo le pedía respuesta de donde me había metido, la idea fue suya. A partir de ese momento todo fue un show, conforme iba repartiendo documentos y libros de todo tipo de campos: medicina, educación, la ONU, boletines oficiales del estado… nos sugirió apuntar las características de dichos documentos, color y calidad del papel, tamaño de la letra y tipo de la misma, formato del texto… ambos alucinábamos porque… nuestros compañeros apuntaban de cada documento el color del papel o la encuadernación del mismo, mientras nosotros nos mirábamos atónitos y florecían las primeras risas y las primeras confesiones… “vayámonos de aquí”, “no, no, – les respondía yo – en el descanso nos piramos pero ahora aguantamos”.

Si todo aquello tenía un tono surrealista, el siguiente paso ya fue la gota que colmó el vaso, la profesora sacó tres cedes y dijo lo que contenían y nos pidió, literalmente, “mirarlos”, no teníamos ordenador alguno a mano, al pasarnos el cede, yo me sentí en Matrix, teníamos que mirar el disco físicamente, rápidamente entregamos el cede a nuestros compañeros, más que nada porque solo verlo ya nos producía risa, lo que nunca imaginábamos es que a diferencia de nosotros nuestros compañeros si lo tomaban al pie de la letra, algunos anotaban algo que ponía en la caja, el momento cumbre vino cuando renegado me confesó que una chica cogió el cede y lo examinó con sumo cuidado y acto seguido apuntaba en el folio. Renegado sentenció, “¿Qué apuntan?… cede, redondo”.

Pensábamos que ya lo habíamos visto todo, pero quedó el postre con café. El postre fue un estuche, pensaba que eran cedes así que al pasarnos dicho estuche para apuntar sus características le comente a renegado que lo pasará, que no valía la pena, pero no me hizo caso y lo abrió. Me equivoqué, en realidad se trataba de unos librillos sobre la fauna, tipo coleccionable dominical. En ese instante nos derrumbamos y caímos en la risa a pesar de renegado morderse la lengua y yo leer un documento, si leo no me rió es una técnica que tengo. El café fue cuando aseveró que todos los allí presentes tenían el problema de comprarse una mesas o sillas cada día, y acto seguido nos enseñó una publicidad de IKEA.

Al fin dejo el descanso y nos fuimos de allí habiendo vivido la experiencia más paranormal y extraña que yo recuerdo.


Coordinación universitaria fumando al sol

Enero 13, 2007

Época de preexámenes, no sé si se acuerdan pero este año he vuelto en algunas asignaturas a la evaluación continua. Una de esas asignaturas tiene en su forma de puntuación una asignación de un quince por ciento a la realización de un trabajo, un caso de estudio. Ellos, el departamento que imparte la asignatura, preparan una lista de posibles casos de estudios que tienen que ver con lo impartido en aula de alguna forma u otra. El alumno se junta con uno, dos o tres compañeros y realizan el correspondiente trabajo.

Mi compañero es renegado (tío comenta ésta entrada coño, que estoy haciendo una promoción de tu blog que ni Julio Iglesias con la Comunidad Valenciana) y nos decidimos por el referido a la experimentación para la búsqueda de patrones en tumores cerebrales mediante métodos de aprendizaje no supervisado. Si, no pongan esa cara de asombro. Prosigo con la tierna historia bambina. Tras ponernos en contacto con el susodicho que propuso el caso de estudio recibimos un mail donde nos dictaba las directrices para realizarlo, en el correo electrónico nos adjunto un diminuto tutorial que luego… no ha servido para nada.

Tras varias semanas con un programa para aplicar los diferentes algoritmos, que no sabia – yo me he encargado de la parte de las técnicas de aprendizaje no supervisado – por donde cogerlo, fuimos a verle la cara, a pedirle que nos dijera concretamente que quería y a resolver dudas. En ese momento se empezó a descubrir el pastel, quien realmente propuso dicho trabajo ahora ya no se encuentra en el departamento, está un poco más lejos, en Bruselas, ahí es nada. Y el merluzo que ocupa su lugar no tiene ni pajolera idea sobre la herramienta que teníamos que usar, aun así preguntando en ese instante – en la visita que le hicimos – al resto de gente que pululaba por el departamento nos dieron una solución, que luego… no ha servido para nada.

Ya desesperados le comentamos el problema a nuestro profesor, esta semana, el martes, la clase ese día la impartió un coleguita suyo del departamento, nos dieron tres correos electrónicos para comunicarnos con “expertos” de dicho programa y que pululan también por el famoso antro que parece una congregación de hombres que la mujer más real que han visto es Lara Croft. Al fin, obtuvimos respuesta y yo empecé como un loco a realizar ejecuciones sobre la base datos facilitada, teóricamente ésta era de pacientes que tenían un tipo de tumor cerebral y de cada uno de los especimenes – así les gusta llamar estos personajillos a los pacientes – un número elevado de características. El jueves por la mañana al empezar yo a tener datos importantes le pregunte a renegado,

Oye renegado ¿BCR/ABL”, “ALL1/AF4″,”E2A/PBX1″,”NEG” esto son los tipos de tumores no?

Y él me respondió:

Tipos de tumores son: – astrocitoma – mduloblastoma – ependinoma – glioma y algunos más.

A partir de ahí se desató la tormenta, dedujimos buscando por Internet y por nuestra sapiencia adquirida a marchas forzadas que los muy… no tengo palabras para decir lo que siento, nos facilitaron una base de datos con pacientes que padecían leucemia. Ipso facto se fue mi querido renegado a visitar a nuestro profesor para cagarse en su madre, educadamente eso si, renegado para eso es muy bueno pero no dudo que se lo recalco bien claro a nuestro profesor. El hombre se dio cuenta de la situación, de la cagada y descoordinación de su puñetero departamento y nos cambió el caso de estudio, por uno en el que versa sobre lo mismo pero solamente desde un punto de vista teórico. Hoy viernes pasadas las doce de la noche, tanto el trabajo como la presentación que hay que realizar sobre él están terminados para ser entregados el martes día dieciséis. Si me da permiso renegado lo colgaré.

La traca final ha sido esta mañana cuando lo he visto, fumando un pitillo al sol, me ha visto, le he visto, he ido cara a él y le he dicho… “que guay eh” él sonriendo ha zanjado “mala suerte” y yo solo me he limitado a observar ese pitillo lentamente consumiéndose, cada vez que se tomaba un poco de muerte por la boca veía crecer en su cabeza, en la parte del encéfalo un tumor del tipo Glioblastoma multiforme de la familia de los neuroepiteliales, dicho en otras palabras, en menos de un año ya no fumaría al sol.


Setas, amapolas y otra fauna

Noviembre 14, 2006

Pcbcarp, un tripulante asiduo a éste navío, dijo en algún post o comentario, no recuerdo a ciencia cierta donde, que los de administración y dirección de empresas eran unos gilipollas, también me falla la memoria en esto así qué corrígeme si no dijiste eso, pero la idea era esa. De todas formas tranquilo, que esto solo me sirve para dar pie a lo que quiero escribir, un prologo un tanto extravagante, pero un prologo al fin y al cabo.

El caso es que yo no dudo de tal estudio empírico y la consecuente afirmación pero hoy he tenido el placer de pasarme un día en dicha facultad donde he realizado un curso de postgrado, que dicho lo cual no sirven de una mierda, solo para rellenar currículum y completar los asquerosos créditos de libre elección. Que me pierdo. Prosigo, la gente del curso no era de ADE como tampoco el profesor, pero te da tiempo a ver la fauna, la biodiversidad al fin y al cabo. Llegando a la conclusión a los cinco minutos de estar en la puerta esperando a un compañero de: “Si, podrán ser gilipollas pero y lo buenas que están…” tras esa gran verdad y hallar que no todos somos de la misma raza, existen razas por clasificar y no me refiero por el color de la piel precisamente.

Si, a la hora del almuerzo afirmamos, tanto mi compañero como yo, que donde nos encontrábamos era como un bosque húmedo de la lluvia recién caída y floreciente de setas. En las setas hago una perfecta – o no tanto que diablos – metáfora. Pero para no ser machista, intolerante, superficial y todo eso. Hablaré también de las amapolas, me refiero en este caso a los gorriones, gavilanes, chotos… a los hombres o chicos en definitiva. Porque la fauna tiene que ser completa y ante tales féminas el sexo opuesto, se convierte en algo desconocido, personas con gafas de sol que le cubren toda la cara, parece que lleven un bozal incorporado en ellas ¡caramba! Peinados de último diseño que no tienen nada que envidiar a los de Beckham, camisetas apretadas marcando pectorales, bíceps, tríceps y espaldas de hormigón. Conductas de macho dominante ante las anteriormente citadas y voces para incitar el apareamiento en el acto.

Por lo demás el día en dicha fauna ha pasado sin mayor novedad. Otra fauna a despachar brevemente es la política, Zapatero ansía como todos el poder, y más allá del poder, la fama, la inmortalidad, el permanecer en el recuerdo de muchos. Para ello se ha sacado de la chistera la alianza de civilizaciones que servirá tanto como la muerte de una mosca en Nepal, para nada, pero se creerá importante y con el tiempo inmortal. Tanto como las setas y las amapolas de administración y dirección de empresa, que se han ido extendiendo tanto por toda la sociedad que no sabes si son de ADE, informática, telecomunicaciones, barrendero, profesores… eso si, por si acaso cuando termine la carrera me meto en administración por mis cojones.