Por un puñado de…

Leí gracias a un post de un foro de Internet, de un foro decente… una frase que citaba alguien decía: “La tecnología es una prolongación de nuestro cuerpo y de nuestros sentidos” junto a un comentario sobre la composición de nuestra casa, antes de que hubiera televisión, incluso radio, para hacerlo más notorio. La gente se reunía alrededor de cualquier mamonada, y hablaba de como les había ido el día, el trabajo, con quien se habían encontrado, con quien habían tenido sus roces, quien les caía bien, mal y ponían verde al borracho del barrio. Las nuevas tecnologías poco a poco de forma monótona y asquerosamente abrumadora nos invaden, cosa que me parece chachi pirulí… pero lo que no me parece tan chachi es como cambian la vida de las personas y como es capaz de que todo gire en torno de la caja tonta, el “interné” o el periódico donde escribe ese hombre tan elegante que sale al mediodía en el programa de la Campos.

Esto acaba afectando a la comunicación entre las personas, resulta gracioso de que en la era de la comunicación, los niños se acabaran tatuando en la frente su nombre porque al padre futbolero de turno se le olvidara como se llama su segundo retoño fruto de su quinta mujer. El peor parado como en casi todo son los niños, intentan cada vez más a edades más tempranas parecerse a los mayores, en gran medida porque los medios de comunicación y lo que no son los medios les recriminan ser niños, parece que este mal visto que hagan trastadas, las cosas mal, aprendan de sus errores, lo que es gracioso ahora es ver a la niña de seis años moviendo el culo a lo Britney Spears y hablando de novios y que ponerse para estar guapa.

Para intentar solucionar todo esto, el hermano de Bush, si ese que dijo que España era una republica… que ojala pero por ahora va a ser que no. Pues ese mismo ha hecho una ampliación de una ley en su estado, Florida, por la cual sus ciudadanos ya no solo podrán tener y usar armas en sus propiedades privadas si se ven amenazados, sino que se extiende a lugares públicos, o sea en la calle, que es de todos y no es de nadie. Claro esta bien porque así los niños podrán ver in situ que era aquello de la época del lejano Oeste, de las historias de indios y vaqueros, y del americano que defiende a su país contra el mexicano indolente. La única pega que pongo yo es que claro, vale de puta madre así todos los ciudadanos de Florida que son la mar de buena gente, se protegerán de los intrusos que según la ley no pueden llevar armas por la calle al no pertenecer a la ciudadanía, pero obviemos ese pequeño matiz, el foco, el agujero negro esta si a uno, solo a uno de esos buenos ciudadanos se les va la pinza porque le han jubilado de su trabajo el jefe y de su matrimonio la mujer, se va a un centro comercial con su buena arma que todo buen ciudadano tiene por aquellas latitudes y se lía a pegar tiros a todo con quien se cruce. Entonces ya tendremos tragedia en Florida, el tío elegante que sale en el programa de la Campos, ya tendrá de que escribir, los mamones a quien llorar, las televisiones de que hacer demagogia y los políticos de que hacerse los inteligentes.

Aunque si se piensa, casi mejor que se críen viendo como la gente se pega balazos, a ver si se vuelve a eso de no tener vergüenza en reconocer lo miserable que es el ser humano, las atrocidades que puede cometer, y dejar de poner excusas para tapar la realidad. Además se quitaría un poco la tontería, la ultima es que han detenido a un niño de cinco años por violar a una niña de cuatro años… repito por enésima vez, esto se va al carajo.

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