Educación para la ciudadanía versión italiana

noviembre 23, 2007

Estamos en pleno siglo veintiuno, el único que se celebró dos veces, y la educación tiene que estar a la par. No puede quedarse atrás, debe atender las nuevas necesidades y adecuarse a los nuevos hábitos de la sociedad. Para ello entre otras cosas se enseña a críos de catorce años lo que es un LED y se ha instaurado la asignatura educación para la ciudadanía. Muchos la critican, yo también pero por motivos bien distintos, se han quedado cortos. Los zosialistas se han quedado a medio camino. No han tenido los reales de implantar la educación para la ciudadanía que realmente pide y exige la sociedad de hoy en día.

En Italia, una pionera de lo que hablo se puso manos a la obra por su cuenta, a sabiendas de que recibiría palos por todos lados. Y claro siendo en Italia, se lo han tomado a la tremenda y la han suspendido de forma inmediata de toda actividad docente. Estos italianos que fascistas y poco progresistas son ¡leches!. Aquí la cosa hubiese sido diferente, hasta los más reaccionarios le pondrían buena cara. El refrán de tiran más dos tetas que dos carretas se cumpliría al máximo y para regocijo y placer de muchos, gran número de jóvenes crucifijos varoniles aumentarían de tamaño sistemáticamente durante el trascurso de las clases.

¿Un poco perdidos verdad? Anna Ciriani, profesora de literatura en un instituto de Pordenone, en el noreste de Italia, se ha convertido en la nueva estrella del mundo porno-amateur, por toda la red ya circulan varios cortos eróticos en virtud de lo que ella explica como “libertad de acción y de elección”. En los vídeos se ve poca chicha, a ella en pelotas y un montón de tíos bien contentos detrás de ella haciéndole fotos con el móvil y sobándola por la calle, el metro, etcétera; en resumidas cuentas a Anna le gusta que le miren otras cosas aparte de los ojos, es una inconformista además de los ojos le pone que se fijen en su ojete. A pesar de todo esto, nada nuevo respecto a los vídeos editados, todo muy cutre. Claro que esto ya es una opinión personal y habrá gente que se la pele cómo un mono al ver a la profesora exhibicionista. Con todo ello, sus actividades extraescolares – digámoslo así – no interferían en su labor de profesora y durante el trascurso de su trabajo fue siempre impoluta, pero eso no ha servido para que no le suspendieran de su empleo. Y aquí es donde yo me quejo y de paso pido que se aplique el cuento el gobierno de Zapatero.

Llevar la aportación de Anna a las aulas – ahora si entendéis lo que quería decir con lo del crucifijo – los alumnos estarían más concentrados. Claro, para que hubiera paridad los profesores también se tendrían que despelotar, las niñas de esta forma prestarían más atención al sistema de medir: milímetros, decímetros, centímetros, ¿metros?… una de las lagunas de la sociedad actual. Cómo recompensa por quien sacará buena nota recibiría premios táctiles, entre un videojuego o una sobada de culo, el joven sin lugar a dudas se esforzará más por obtener el manoseo abrupto.

Así estaríamos inculcando a nuestro futuro, la sociedad real. Nada de homosexuales casados y con los mismos derechos que los heterosexuales, nada de ayudar en casa aunque seas chico, nada de que el color de la piel no importa, nada de aprender algo, aunque sea mínimo de otras culturas no vaya a ser que el niño se culturice. Lo que hay que enseñar es tetas, coños, culos y penes bien grandes, el “ehhh tu”, el “aser el amol”, cómo reducir toda la vida de un actor, escritor y director en una frase: “a la mierda” y cómo última novedad los pasos para salir en televisión y luego matar a tu ex-novia.